sábado, 28 de noviembre de 2009


Aun recuerdo el aroma
De su piel desnuda

Aun me queda su aliento,
ese que se hacía brisa con cada gemido

Me hago un volcán cada vez que pienso en su boca,
ahogándose en mi rio

Aun siento su lengua devorando mis entrañas.

Ven y desafía nuevamente mi cuerpo, llevándote mi mente,
Enciende mis ganas
Que esta noche estarás en mis sabanas.

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